2008/05/31 | By: Amparo

VALENTIN NO HA VENIDO A DORMIR

-Valentín no ha venido a dormir-

Estas fueron las palabras que mi madre pronuncio aquella mañana de finales de agosto del 75 al abrirle la puerta como cada mañana.
Intente tranquilizarla desde la certeza de que aquello era un mal presagio, llame a mi otro hermano y emprendimos un peregrinar por comisarías y cuarteles, nadie nos decía nada, Torrente es una población que esta muy cerca de nuestro pueblo, allí en el cuartel de la guardia civil lo tenían detenido, nos trataron como a delincuentes y pocas o casi ninguna razón nos dieron de la detención. Al día siguiente el juez no vio indicios de delito y lo dejaron libre.

La normalidad volvió a nuestras vidas y pensamos que todo había quedado en un susto o una anécdota mas de las muchas que suceden en la vida, hasta que una noche se persono la guardia civil en la casa de mis padres y se lo llevaron, esta vez directo a la cárcel modelo de Valencia.

Hace unos días Valentín me dijo…

- Quieres leer las cartas que me escribiste cuando estaba en la cárcel-

- Si me las dejas pondré alguna en mi blog- le dije


Son un total de 12 cartas, la mayoría dictadas por mi madre, están llenas de faltas de ortografía, pero por encima de errores de escritura entre las líneas había calor y miedo, miedo a poner alguna palabra no debida y que no llegasen a su destino.






Fueron días difíciles, las afrontamos sin dejarnos hundir, la solidaridad de los compañeros de Valentín estuvo presente en todo momento así como de amigos y vecinos.

5 comentarios:

cómoesposibleesto? dijo...

No puedo expresar todo lo que ha removido en mí ésta entrada tuya Amparo.
Se pega a la pìel el cariño y el miedo que se refleja en la carta. El desasosiego.

A nosotros nos censuraron una carta, dirigida a mi abuelo, que estaba desterrado, porque le contábamos que los "pimientos rojos" estaban haciéndose muy grandes.

El desasosiego y la rabia me la produce pensar en tantos y tantos encarcelados y desparecidos por la libertad en éste país y que los que deberían ser herederos de nuestros héroes familiares, niñatos que no saben ni sabrán siquiera por la historia, de sufrimiento, se arroguen con la potestad de vilipendiar, acusar o ridiculizar a hombres y mujeres como Valentín, o tú, y encima no se les caiga la cara de vergüenza.

Aunque es difícil... no la conocen.

Un gran beso amiga

Isabel Martín dijo...

siempre que me contábais la historia de Valentín lo hacías de manera que pareciera una aventura de las de aquellos días. sin ocultar nunca nada aderezábais la historia con pequeñas anécdotas que ayudaban a sobrellevar aquellos días (como la historia de los pozales con los que pasábais comida cada semana y que Valentín iba acumulando en su celda ¿fueron 20?).
hoy leyendo la carta me doy cuenta de lo duros que tuvieron que resultar aquellos días. siempre había visto el lado político y nunca me había parado a pensar en la historia personal que había detrás.

admiraba a Valentín por su valía política. os admiro a todos por vuestra valía personal.

Mr Bonkei dijo...

Amparo,esa historia de verdad me ha conmovido.Un fuerte abrazo

ybris dijo...

Cuantos recuerdos amargos ¿verdad. Amparo?
Y eso ya con el dictador en las últimas. No es fácil que los que no pasaron aquello se imaginen bien lo que fue.
En Madrid la Dirección General de Seguridad era mucho más hermética y, de no ser por algunos contactos que yo tenía, hubiese resultado casi imposible saber el paradero de alguno , o de todos, de mis tres hermanos fichados como acivistas políticos antirégimen. Cuando había estado de excepción tenían que desaparecer por largas temporadas mientras en casa soportábamos estoicamente las amenazas de los matones de la Brigada Social que llamaban por teléfono a altas horas de madrugada con amenazas de muerte a toda la familia.
En fin, sabemos de qué hablamos.
Es emocionante recordar aquello junto con la liberación que supuso la tímida apertura que por entonces se preveía.
ES justo homenajear la memoria de aquellos héros anónimos que, como tu hermano, tuvieron que pasar por la enorme injusticia de ser perseguidos por ideas que hoy, afortunadamente, se pueden defender con total transparencia.
Aunque sigan siendo rechazadas tantas veces.

Un beso muy fuerte, amiga.

mia dijo...

Qué golpe para Valentín,

prisionero por no ir

con la manada,qué tiempos!

Y es que nuestra democracia

es muy joven aún,por ello

muchos se la juegan sin sentido!

Una entrada que nos vuelve a todos

a las miserias que fuimos enfrontados!

Gracias amparo,emocionante!

♥♥♥besos♥♥♥