2013/07/17 | By: Amparo

Bruixes


Por mi cumpleaños mi compañera Nuria me regaló un libro, “Bruixes” de Mercè Foradada.

A pesar de la dificultad que me supone leer en català, me está resultando ameno.

Pensaba hace un rato en el significado de la palabra “bruja”. Según el diccionario de la Real Academia una bruja es:

Mujer que, según la opinión vulgar, tiene pacto con el diablo y, por ello, poderes extraordinarios”

A lo largo de mi vida he conocido muchas brujas, el pacto no lo tenían con el diablo, lo tenían con ellas mismas, pero sí, eran y son extraordinarias. Creo que la primera bruja que conocí fue mi abuela. Mi abuela no tenia verruga en la nariz y las pócimas que hacía eran sencillos platos que resultaban exquisitos, como esa famosa receta de conejo en escabeche que he heredado, la recuerdo con la escoba barriendo el patio donde jugaba a la sombra de la parra, pero no volando sobre ella.

Ha sido leyendo este libro que he descubierto las grandes raíces de brujas que existen en mi familia, han pasado de generación en generación y espero que la saga continúe durante miles de años.

En mi entorno, entre mis amistades también he tenido el privilegio de tropezar con ellas y de cada una de ellas aprendes y compartes. Las brujas tendrían que estar reconocidas como bien de la humanidad ya que se entregan a causas injustas sin que las guíe ningún deseo de poder o de gloria.

Las brujas no son seres amargados que viven en las tinieblas, se mueven entre las brumas de una sociedad injusta y comparten el don de la camarería esforzándose por conseguir una sociedad más justa donde los tiranos, usureros y ladrones no tengan sitio

Ayer mismo, mientras paseaba por la playa tropecé con una, nos sentamos en la arena y valiéndonos de pócimas modernas (Whatsapp) contactamos con una tercera, fue divertido, muy divertido hacer conjuros plagados de risas desenfadadas.


Las brujas siempre están cuando las necesitas, solamente con dar una ojeada a tu alrededor encontrarás una.
2013/07/05 | By: Amparo

NURIA






Cada nuevo amigo que ganamos en la carrera de la vida nos perfecciona y enriquece más aún por lo que de nosotros mismos nos descubre, que por lo que de él mismo nos da.
(Miguel de Unamuno) 





Guardaré el tiempo, coleccionaré momentos, almacenaré la dicha, rellenaré de viajes, acumularé amistad, recopilaré experiencias, conservaré los sueños.... un día.... cerraré los ojos, meteré la mano, extraeré al azar un cuento y le pondré tu nombre







2013/06/27 | By: Amparo


27 de junio de 2013.

Hace seis días que me jubilé y ya va siendo hora que dé comienzo a lo que siempre he deseado más que nada, escribir aquellas pequeñas cosas que están almacenadas en mi cabeza y que quizás si tardo más tiempo en dejarlas plasmadas sobre el papel se borren de mi memoria.

Esta mañana mientras caminaba, costumbre que he tomado pues me gusta madrugar y ver los amaneceres, pensaba en mi infancia, en cómo era o cómo me veo en la distancia del tiempo.

De los primeros años las referencias son más recodadas por lo que te ha contado la familia que por los propios recuerdos. Luego se tienen pinceladas de pequeñas cosas que se quedan grabadas en la memoria lo que viene a suponer que aunque parezca que son insignificantes tuvieron trascendencia.

Me preguntaba mientras caminaba cuando empecé a sentir inquietudes sociales,  cuando se despertó en mí ese sentimiento por las cosas que están mal y  empecé a ser rebelde.

Siempre he sido despierta, pequeños detalles que suelen pasar desapercibidos para la mayoría los captaba y mi mente los analizaba haciéndome preguntas sobre por qué eran así y no de otra manera, si aquello me parecía que estaba mal ¿cómo es que nadie más lo veía?, mi madre solía decirme que era muy cabezona




Al hilo de estos pensamientos he recordado a una amiga de mi madre,  tenía una hija algo más pequeña que yo y mientras ellas hablaban jugaba con ella, calculando el tiempo en que abandonamos nuestra tierra tendría alrededor de cinco o seis años. La niña y yo jugábamos con la tierra de la explanada que había en la puerta de nuestra casa, ellas estaban sentadas en el banco de piedra y hablaban bajito, en una de las miradas que les dirigí vi que la amiga de mi madre lloraba y que esta le tenía cogidas las manos y le hablaba como enfadada.

Aquel día no comprendí lo que pasaba, pero si despertó mi interés y en las siguientes visitas a su casa o en la mía no perdí detalle para averiguar por qué siempre lloraba cuando hablaba con mi madre y un día no solo vi sus lagrimas, también descubrí los golpes que tenía en su cuerpo.

Él, el bestia que le pegaba trabajaba de sereno, y cuando llegaba a casa de madrugada si ella aún estaba durmiendo la sacaba a golpes de la cama.
2013/06/22 | By: Amparo

Hoy da comienzo una nueva etapa de mi vida.



Hace unos meses escribía mi anterior entrada en la que plasmaba mi inquietud por el cambio de ciclo. Las palabras que Ybris me dejó escritas el mismo día de mi cumpleaños me ayudaron a darme cuenta de que en realidad lo único que ha cambiado en mi vida ha sido el cese de la actividad laboral, en el resto de circunstancias continúo siendo la misma de siempre y no es necesario efectuar ningún cambio ya que siempre me he sentido bien siendo tal y como soy.
 

Han pasado cinco años y algunos meses desde que llegué a esta empresa, eran malos momentos personales los que atravesaba, el cierre de mi propio negocio por el que tanto aposté se hundió como un barco que lo engulle el océano y allí en medio de la soledad del mar me encontraba yo, asida al pequeño salvavidas que se me tendía.





Fueron días duros, pasé de ser patrón a simple grumete. Cada día y durante algún tiempo me despertaba pensando en saltar por la borda, pero no lo hice, aguanté y aguanté, y fueron pasando meses y meses y mi espacio se iba ampliando. Fue algo así como pasar de encontrarme náufraga en un pequeño islote a ver como el terreno se expandía haciéndose grande y así, cada día que pasaba me sentí más dueña de mi misma.

Al final, ayer, comprendí que mi esfuerzo, la calma que proporciona el mar y las personas que he tenido junto a mi me han convertido en el grumete más brillante y más querido que ha navegado por todos los mares del mundo.

Estos últimos días han estado plagados de emociones y de sentimientos sinceros, fue imposible contener alguna lagrimilla


2013/02/23 | By: Amparo
Hace tiempo que mis dedos no se deslizan por el teclado para plasmar lo que siento o lo que pienso. Hoy se me ha ocurrido volver escribir aquí en esta pagina solitaria y a la sombra de ese gran árbol de la vida, lo hago desde la convicción de que nadie lo leerá y que mis palabras serán como mi mudo pensamiento.

Acude a mi memoria aquella lejana edad de la adolescencia, Fue difícil traspasar la etapa, era insegura y me costo superarla. Cuando conseguí situarme empezó a gustarme como era, no en el físico  que siempre me pareció imperfecto, el otro, el interior, ese me gusto y me sentí a satisfecha con el.

Muchas fueron las personas que me dijeron "no cambies nunca".

Y así fue, nunca cambie, siempre me mantuve en lo que creo fue una linea ética, aprendí de mis padres que la honradez esta por encima de todas las cosas y siempre procure no apartarme de esa enseñanza. De la primera etapa de mi vida lleve siempre conmigo la rebeldía, ha sido siempre una fiel compañera, mi mejor amiga, y no es que sea rebelde sin causa, soy rebelde con causa y me me indigno ante todas las injusticias sociales.

 Estoy a punto de traspasar otro Rubicon y vuelvo a estar insegura de mi misma, aquella rebeldía que siempre me ha caracterizado se encuentra desmotivada y eso me asusta. A nadie le importa que yo sea como soy y que no cambie, no es que pretenda ser el centro de atención del mundo, quiero ser mi centro, sentirme centrada.

Quiero pensar que mi apatía de ahora no es otra cosa que el temor de pasar a ese otro lado que no es nada parecido al que he relatado al principio, este es distinto, muy distinto, voy a pasar a la ultima etapa de mi vida, y no es como la de la adolescencia que aunque en ese momento parece difícil te das cuenta  que descubres la vida y las ilusiones y poco a poco te sientes segura y dueña de tus actos, en esta tengo miedo, miedo a sumergirme en un túnel en el que no pueda encontrar una salida.