2016/08/23 | By: Amparo

Cuento




Entre realidad y ficción. Se me planteó escribir un cuento sobre el miedo y pensé que lo que mas terror puede causar hoy en día a una niña o un niño es la.... GUERRA.





 LA PUERTA NEGRA



El miedo anda  agazapado tras una puerta negra que por las noches se abre y deja escapar monstruos que asustan a los niños y las niñas.



Martina nació en otra época, era un tiempo en que las noches eran siempre oscuras, cuando los últimos rayos de sol se ocultaban tras la loma su madre salía a la puerta de la casa y a gritos la llamaba para que dejase el juego y acudiese rauda, ella siempre se hacía la remolona y esperaba el segundo o tercer aviso en el que ya tenía que salir pitando sino quería recibir una regañina.

El padre lee el periódico bajo los últimos tenues halos de luz, sobre la mesa un vaso de vino y un platillo de olivas negras que siempre toma después de llegar del trabajo y asearse en el agua del palanganero que se encuentra en un rincón de la cocina, la misma agua en la que Martina se lava las manos antes de la cena al mandato de la madre,  después  se sienta  mimosa en las piernas del padre que la colma de mimos y carantoñas.

La madre es una mujer hermosa, grandes ojos, tez morena y pelo largo, sus pequeñas manos de largos dedos han perdido la suavidad que quizás tuvo en otro tiempo, ahora reflejan la huella del tiempo que las ha sometido a la tarea de lavandera en una de las mejores casas de la ciudad. La vida le arrebató a su primer amor y aunque nunca cuenta  lo que supuso este hecho en el fondo de sus ojos se aprecia un pequeño síntoma de tristeza, tristeza que desaparece al contemplar los juegos entre padre e hij
-         
Martina, deja a tu padre que viene cansado de trabajar, pon la mesa que vamos a cenar –
-        
Déjala mujer, ¿no ves que es el momento que mas disfruto del día? Sus risas me hacen olvidar la dura jornada-

Martina es una niña feliz, no le importa llevar siempre el mismo vestido ni que sus zapatos estén viejos. Su madre siempre se acuesta la última, lava el vestido y la muda para a la mañana siguiente levantarse la primera a planchar la ropa y limpiar los zapatos para que Martina luzca limpia como una patena.
Podría asegurar  que a pesar de la pobreza que rodea su vida es una niña feliz,  se siente querida, solamente una cosa ensombrece su dicha, aquella puerta negra que siempre permanece cerrada le aterra, le aterra  el momento en el que su madre le dice:

-         Venga  hija, vete a la cama que a la mañana no hay quien te levante-

-         Solo un poco más madre y ya me voy-

Finalmente no le queda más remedio que hacer caso a su madre y enfilar hacia la única puerta que conduce a la habitación en la que se encuentra su cama un poco alejada de la de sus padres, es un cuarto amplio, en unas de las paredes una hendidura en la pared con estantes de madera simula un armario donde perfectamente ordenada está colocada la escasa dote de la madre, una ventana en otra de las paredes, dos baúles y una silla componen  la estancia. La cama de Martina se encuentra en un rincón  y casi a sus pies aquella tenebrosa puerta negra que siempre permanece cerrada.

Martina cierra los ojos fuertemente intentando dormirse, la tenue luz que le llega de la cocina y el susurro de las voces de sus padres  atenúa su miedo. Es más tarde, cuando el sueño ya la ha vencido y  el silencio de la noche solo se ve truncado por la respiración del padre que Martina se estremece entre las sabanas al escuchar el chirriar de la puerta al abrirse y sentir que  los fantasmas salen y bailan  suspendidos en el aire alrededor  de su cama, después la alzan por los brazos llevándola con ellos  para mostrarle lo que esconde  aquella puerta negra.

La puerta es el acceso a una cueva, los fantasmas depositan a Martina en el suelo y la dejan sola, ella avanza por aquel lugar oscuro y tenebroso,  a pesar del pánico que la invade, camina,  en su recorrido encuentra  personas deformes, muertos vivientes que le tienden la mano demandando  ayuda, a veces es una niña como ella cubierta de heridas, otras un soldado con casco sobre una cabeza de calavera que le pide que se siente a su lado,  una mujer con un niño en brazos que solloza, otras veces el miedo va más lejos y traspasa los límites de la cueva hasta colocarla en el exterior donde el estruendo de una batalla la sorprende y no puede encontrar refugio, la gente corre despavorida, desde el cielo cae una  lluvia maligna  que  estalla al rozar la tierra sembrando un huerto de cadáveres, Martina continua caminando  por encima de cuerpos maltrechos que se aferran a sus piernas  en un intento vano de salvarse de la masacre, del horror, del miedo y de la muerte. Mira por todos lados buscando su casa, el paisaje es desolador,  solamente ve escombros y fuego, quiere gritar, llamar  a su madre para que la ayude.  Su garganta se niega a emitir sonido alguno y no la encuentra por ninguna parte.

Quiere regresar a su casa,  el camino se ha borrado, solo hay restos de viviendas humeantes a su alrededor, ya no ve gente, todos han desaparecido, en la lejanía un perro aúlla lastimosamente.

Agotada y muerta de miedo se sienta sobre unos escombros, esconde el rostro entre sus manos y en silencio solloza.

Una mano se posa en su hombro:

-         Martina, cariño, despierta-

Martina despierta sobresaltada, su madre está a su lado, le besa la frente y la anima para que despierte y olvide la pesadilla que ella bien sabe que sufre, son recuerdos que difícilmente podrá olvidar.

Aquella puerta simboliza para Martina el miedo, el miedo atroz que producen las guerras en las que los niños y niñas son víctimas inocentes que pagan un alto precio sin merecerlo.


Sobre la mesa de la cocina le espera un gran tazón de leche y galletas, la ropa lista en el respaldo de una silla y la palangana al lado para que se asee. 

Después tomará el camino de la escuela donde olvidara el miedo y aquella puerta negra.
2016/08/22 | By: Amparo

ANIVERSARIO





Ayer se cumplieron 45 años de vida en común, hacer balance de mas de media vida no es fácil, en general y visto desde fuera damos un aprobado, a nivel individual y desde mi punto de vista no llegamos al suficiente.

 Intento buscar en que momento se rompió el amor para dar paso a compartir la vida pausadamente, sin roces ni voces, sin esperas ni penas, no logro recordar si alguna vez existió el amor o solo fue afecto, por mas que estrujo mi mente y busco recuerdos, no los encuentro.

Nos abandono el amor y se murió el deseo, los días son lentos y sosos,

( A pesar de estas "leseras" matutinas permaneceremos juntos hasta el final de nuestros días y nos cuidaremos mutuamente)
2016/08/21 | By: Amparo







A veces se rescatan cosas que han permanecido en el fondo de algún cajón durante tiempo, Toni se ha tropezado hoy con esta foto y nos la ha compartido. Eramos un equipo, hicimos la revolución entre risas y buenos momentos, fuimos buenas camaradas en el combate y conseguimos algunas gloriosas victorias...Pero...siempre existe algún pero, y alguien cae.

Era la mejor de todas nosotras, mantenía el equilibrio del grupo, la vida no quiso darle una segunda oportunidad y se marcho sin hacer ruido, a paso lento.
2016/08/20 | By: Amparo
Suena el teléfono



 -  Diga -

-  Quien eres?

-  Como que quien soy, quien es usted?  -

-  Soy la Domi, eres Amparo?  -

-  Si soy Amparo, dime  -

-  La madre o la hija?  -

-  No tengo ninguna hija que se llame Amparo -

-  Ah vale, pero ya sabes quien soy, no? -

-  Pues no, no se quien eres -

-  La Domi, la hija de la Dominga que era vecina de la casa de tus padres -

-  Si, ya se  -

-  Mira te llamo para pedirte que le digas a tu hija que no nos quiten el baile, que el señor Manolo  es muy bueno, que solo nos cobra un euro por hacernos baile y nos da agua -

-  No se de que me estas hablando -

-  Si mujer, del baile del poli, que lo pasamos muy bien y el hombre nos pone una música muy chula, y solo por un euro pasamos una buena tarde los domingos, dile que no lo quite -

-  Y quien ha dicho que lo va a quitar ella, por explicárselo bien. -

-  Se comenta, tu ya sabes que hay gente mala, pero la mayoría la hemos votado y no nos lo puede quitar -

-   Yo no te puedo ayudar, ni siquiera se de que va el tema, id y hablar lo con ella -

-  Mujer, era por no molestarla, si tu se lo dices te hará caso, para eso eres su madre -

-  Mira, habla con ella, no esta dentro de mis competencias de madre lo que me pides -

-  Y tu crees que me atenderá y no nos quitara el baile?  mira que si nos lo quita mucha gente ya no la votara, yo si, que se que es mu buena, que mi Amparo fue con ella a la escuela y dice que es muy lista, la mas lista que había,  y dile también que a veces la ve pero le da reparo saludarla, igual es que ya no la reconoce, no crees? -

-  Os atenderá, y solucionara el problema, si es que hay algún problema, y a tu hija le dices que la salude -

-  Vale, se que soy un poco pesa, pero es que ese baile nos da vida, te llamare otro día para contarte como va -

-  Muy bien, adiós  -

-  Adiós Isabel -







.

2016/08/19 | By: Amparo




Día 2.

He dormido mal, como casi siempre, el  reloj marcaba las dos cuando mis ojos se han abierto y  los esfuerzos por conciliarme con el sueño han sido inútil, el muy traidor se ha negado a concederme el placer de soñar.

El silencio y la oscuridad son buenos aliados del pensamiento, hoy he pensado, he querido pensar en ese viejo amigo que ayer comente me hablaba de sus "leseras", Agustín se llama, lo conocí a través de una pagina MSN en la que se trataban diferentes temas, uno de ellos la política, nuestra amistad comenzó con comentarios sobre diferentes temas de su país y el mio, poco después pasamos al chat y las horas volaban entre amenas conversaciones, un día comentamos que se había perdido por culpa de Internet la costumbre de escribir cartas en papel y mantener esa correspondencia que a veces y depende de donde llegaba tarde  e incluso se perdía,  decidimos escribirnos, fue emocionante la espera,  cada día abría el buzón para comprobar si estaba la tan esperada carta.

Agustín había sido profesor de matemáticas, su letra era aceptablemente  buena y las palabras permanecían  todas en un perfecto orden con sus acentos, sus comas y sus puntos, todo en  armonia, pero lo que mas, lo mejor era el contenido, el afecto que trasmitían.

Le conteste nada mas leerla, eso si, con un poco de temor y poniendo todo mi interés para que mi letra le pareciese aceptable, le advertí de mis fallos y le pedí que ne me los tuviese en cuenta.

Nos escribimos un tiempo, un día desapareció y tarde mas de un año en volver a reencontrarlo. desde entonces y hasta ahora continua nuestro amistad,  de vez en cuando uno o una desaparece y al tiempo siente la necesidad de saber como se encontrara el otro o la otra y emergemos.

Ya ha amanecido, salgo a dar mi paseo matutino.
2016/08/18 | By: Amparo

LESERAS


Buenos días a todos aquellos que no me leen, Cree este blog con la intención de ir dejando en el retazos de mi vida cotidiana, al parecer era una tarea muy dura y en varias ocasiones lo abandone y en otras tantas intente recuperarlo y volví a dejarlo olvidado de nuevo.

Hoy he vuelto, he vuelto después de visitar;  http://manuespada.blogspot.com.es/ venia recomendado en un post de Facebook por Ana Muñoz de la Torre, no he leído mucho, solamente la primera entrada y una rápida ojeada sobre alguna mas, me ha encantado, admiro a la gente que escribe bien y que sabe trasmitirlo con sencillez, sencillez que necesitamos las personas que como yo somos sencillas.

 No se si me quedare o volveré a marcharme, He pensado al volver y encontrarlo tan vació sin aquellos viejos amigos visitándome y dejando su impronta entre mis letras, que quizás ahora que me encuentro sola, que ya nadie me recuerda, podre escribir hacia mis adentros, convertirlo en mi diario,

Podría comenzar así;

Día uno de mi vida rutinaria:

Aun no ha amanecido, este primer tiempo de la mañana es el que mas me gusta, se masca el silencio que solo se ve roto por algún coche  despistado que va hacia no se donde. Mi ventada da al este, el lugar por donde sale el sol y desde donde el paisaje me muestra un pequeño jardín y un paisaje que sin llegar a ser un vergel me permite ver algo de naturaleza en vivo.

Es agradable sentir los primeros rayos del amanecer sobre mis manos que teclean lentos y van dejando palabras que he corregir de cuando en cuando ya que mi ortografía no es buena, a pesar de esforzarme por no dejar huellas de mi torpeza en la escritura mas de una se me escapa, mi amiga Virtudes  me regaña y me dice que puedo, que lo de los acentos es fácil, pero no, mi mente se cierra y no atiende a sus consejos,

Mis días no varían nada unos de otros, son calcados, lo que si cambian son mis pensamientos, sobre ellos intentare escribir, sobre mis "leseras" como dice un viejo amigo chileno del que últimamente tengo tan olvidado como a este blog, el blog lo he recuperado hoy, quizás a el intente recuperar lo mañana.

*Leseras:

Cosa carente de importancia, seriedad e interés.
  • Ámbito: Chile
  • Sinónimos: tonteríanecedad
  • Ejemplo: No hagas caso, son leseras


2014/02/21 | By: Amparo

¿Cómo, por qué, para qué?



 Semidormido y exhausto, Abdou piensa en la casa que preparara para su amada. Una casita situada en un lugar soleado desde donde se divise el bosque, un jardín en el que habrá un pequeño huerto donde cultivaran hortalizas, un cerezo que florecerá cada primavera y un poco más tarde, con el tiempo, un niño y una niña que llenaran de voces la casa y le despertaran cada mañana.

Un golpe, un ruido extraño, lo trae a la realidad, no estaba dormido, sus piernas apenas se mueven, no las siente, el frío las ha entumecido, intenta bracear, mantenerse a flote….otro golpe… esta vez más cerca.

 A Abdou le parece ver unas siluetas en el horizonte, piensa que vienen en su ayuda y como puede sin apenas fuerzas alza los brazos para hacerse ver…más golpes, impactos que resuenan en sus oídos como ecos de días anteriores que ya creía superados.


Los sencillos sueños de Abdou quedan navegando  en las frías aguas del mar arrebatados por las crueles garras de un mundo sin justicia.... Nuestro mundo
2014/02/10 | By: Amparo

No somos infantas tontas, somos mujeres conscientes




Este fin de semana ha estado cargado de emociones y de recuerdos. El sábado por la noche la película “La voz dormida” ponía los pelos de punta ante la dureza de las imágenes de lo que fue una etapa muy negra en esta España nuestra y en el recuerdo de los que como yo aun rozo de soslayo algunos acontecimientos  difícilmente se pueden olvidar, mi padre trabajando por unas miserables pesetas en batallón de trabajadores, mi madre arrodillada fregando las tarimas de la Catedral de Teruel o lavando ropa en el lavadero de aquella casa de ricos y cuyo lugar para asear sus ropas era más grande que toda la casa en la que vivíamos.

Siempre supe que mi padre era rojo y que renuncio a una vida acomodada en una familia burguesa y beata, y de mi madre poco a poco y como fui creciendo conocí todas las penurias que padecieron durante la guerra y en los años siguientes.

Esa noche, cuando me acosté, no podía dormirme, y pensé, recordé los años de lucha contra el franquismo y la angustia de mi madre cuando mis hermanos tardaban en llegar a casa por las noches, en el dolor que vi en su rostro el día que uno de sus hijos ya no vino a dormir y se lo llevaron preso


Anoche, Marian Alvarez  y Natalia Molina alzaron su voz en la gala de los Goya reivindicando el derecho de las mujeres a decidir cómo queremos ser y que queremos hacer con nuestras vidas. Emociona cuando escuchas a estas mujeres tan guapas reclamar los derechos de todas las mujeres, pero además de la emoción afluye también un sentimiento de rabia, rabia al pensar que olvidamos que no podemos bajar la guardia, que agazapados y disfrazados de corderos están los lobos de esa maldita derecha escudada tras la banca, la iglesia y los poderosos.


Estos recuerdos me llevan a la conclusión de que nunca debemos confiar en quienes gobiernan y manipulan las leyes a su antojo, que siempre tenemos que estar alertas para no dejar que nos quieran hacer dar pasos hacia atrás, que nuestras metas no son defraudar ni tener cuentas en paraísos fiscales ni ser princesas ni infanta tonta, nuestras metas son ser mujeres libres con derechos propios que ningún gobierno tiene derecho arrebatarnos.  
2013/07/17 | By: Amparo

Bruixes


Por mi cumpleaños mi compañera Nuria me regaló un libro, “Bruixes” de Mercè Foradada.

A pesar de la dificultad que me supone leer en català, me está resultando ameno.

Pensaba hace un rato en el significado de la palabra “bruja”. Según el diccionario de la Real Academia una bruja es:

Mujer que, según la opinión vulgar, tiene pacto con el diablo y, por ello, poderes extraordinarios”

A lo largo de mi vida he conocido muchas brujas, el pacto no lo tenían con el diablo, lo tenían con ellas mismas, pero sí, eran y son extraordinarias. Creo que la primera bruja que conocí fue mi abuela. Mi abuela no tenia verruga en la nariz y las pócimas que hacía eran sencillos platos que resultaban exquisitos, como esa famosa receta de conejo en escabeche que he heredado, la recuerdo con la escoba barriendo el patio donde jugaba a la sombra de la parra, pero no volando sobre ella.

Ha sido leyendo este libro que he descubierto las grandes raíces de brujas que existen en mi familia, han pasado de generación en generación y espero que la saga continúe durante miles de años.

En mi entorno, entre mis amistades también he tenido el privilegio de tropezar con ellas y de cada una de ellas aprendes y compartes. Las brujas tendrían que estar reconocidas como bien de la humanidad ya que se entregan a causas injustas sin que las guíe ningún deseo de poder o de gloria.

Las brujas no son seres amargados que viven en las tinieblas, se mueven entre las brumas de una sociedad injusta y comparten el don de la camarería esforzándose por conseguir una sociedad más justa donde los tiranos, usureros y ladrones no tengan sitio

Ayer mismo, mientras paseaba por la playa tropecé con una, nos sentamos en la arena y valiéndonos de pócimas modernas (Whatsapp) contactamos con una tercera, fue divertido, muy divertido hacer conjuros plagados de risas desenfadadas.


Las brujas siempre están cuando las necesitas, solamente con dar una ojeada a tu alrededor encontrarás una.
2013/07/05 | By: Amparo

NURIA






Cada nuevo amigo que ganamos en la carrera de la vida nos perfecciona y enriquece más aún por lo que de nosotros mismos nos descubre, que por lo que de él mismo nos da.
(Miguel de Unamuno) 





Guardaré el tiempo, coleccionaré momentos, almacenaré la dicha, rellenaré de viajes, acumularé amistad, recopilaré experiencias, conservaré los sueños.... un día.... cerraré los ojos, meteré la mano, extraeré al azar un cuento y le pondré tu nombre







2013/06/27 | By: Amparo


27 de junio de 2013.

Hace seis días que me jubilé y ya va siendo hora que dé comienzo a lo que siempre he deseado más que nada, escribir aquellas pequeñas cosas que están almacenadas en mi cabeza y que quizás si tardo más tiempo en dejarlas plasmadas sobre el papel se borren de mi memoria.

Esta mañana mientras caminaba, costumbre que he tomado pues me gusta madrugar y ver los amaneceres, pensaba en mi infancia, en cómo era o cómo me veo en la distancia del tiempo.

De los primeros años las referencias son más recodadas por lo que te ha contado la familia que por los propios recuerdos. Luego se tienen pinceladas de pequeñas cosas que se quedan grabadas en la memoria lo que viene a suponer que aunque parezca que son insignificantes tuvieron trascendencia.

Me preguntaba mientras caminaba cuando empecé a sentir inquietudes sociales,  cuando se despertó en mí ese sentimiento por las cosas que están mal y  empecé a ser rebelde.

Siempre he sido despierta, pequeños detalles que suelen pasar desapercibidos para la mayoría los captaba y mi mente los analizaba haciéndome preguntas sobre por qué eran así y no de otra manera, si aquello me parecía que estaba mal ¿cómo es que nadie más lo veía?, mi madre solía decirme que era muy cabezona




Al hilo de estos pensamientos he recordado a una amiga de mi madre,  tenía una hija algo más pequeña que yo y mientras ellas hablaban jugaba con ella, calculando el tiempo en que abandonamos nuestra tierra tendría alrededor de cinco o seis años. La niña y yo jugábamos con la tierra de la explanada que había en la puerta de nuestra casa, ellas estaban sentadas en el banco de piedra y hablaban bajito, en una de las miradas que les dirigí vi que la amiga de mi madre lloraba y que esta le tenía cogidas las manos y le hablaba como enfadada.

Aquel día no comprendí lo que pasaba, pero si despertó mi interés y en las siguientes visitas a su casa o en la mía no perdí detalle para averiguar por qué siempre lloraba cuando hablaba con mi madre y un día no solo vi sus lagrimas, también descubrí los golpes que tenía en su cuerpo.

Él, el bestia que le pegaba trabajaba de sereno, y cuando llegaba a casa de madrugada si ella aún estaba durmiendo la sacaba a golpes de la cama.
2013/06/22 | By: Amparo

Hoy da comienzo una nueva etapa de mi vida.



Hace unos meses escribía mi anterior entrada en la que plasmaba mi inquietud por el cambio de ciclo. Las palabras que Ybris me dejó escritas el mismo día de mi cumpleaños me ayudaron a darme cuenta de que en realidad lo único que ha cambiado en mi vida ha sido el cese de la actividad laboral, en el resto de circunstancias continúo siendo la misma de siempre y no es necesario efectuar ningún cambio ya que siempre me he sentido bien siendo tal y como soy.
 

Han pasado cinco años y algunos meses desde que llegué a esta empresa, eran malos momentos personales los que atravesaba, el cierre de mi propio negocio por el que tanto aposté se hundió como un barco que lo engulle el océano y allí en medio de la soledad del mar me encontraba yo, asida al pequeño salvavidas que se me tendía.





Fueron días duros, pasé de ser patrón a simple grumete. Cada día y durante algún tiempo me despertaba pensando en saltar por la borda, pero no lo hice, aguanté y aguanté, y fueron pasando meses y meses y mi espacio se iba ampliando. Fue algo así como pasar de encontrarme náufraga en un pequeño islote a ver como el terreno se expandía haciéndose grande y así, cada día que pasaba me sentí más dueña de mi misma.

Al final, ayer, comprendí que mi esfuerzo, la calma que proporciona el mar y las personas que he tenido junto a mi me han convertido en el grumete más brillante y más querido que ha navegado por todos los mares del mundo.

Estos últimos días han estado plagados de emociones y de sentimientos sinceros, fue imposible contener alguna lagrimilla


2013/02/23 | By: Amparo
Hace tiempo que mis dedos no se deslizan por el teclado para plasmar lo que siento o lo que pienso. Hoy se me ha ocurrido volver escribir aquí en esta pagina solitaria y a la sombra de ese gran árbol de la vida, lo hago desde la convicción de que nadie lo leerá y que mis palabras serán como mi mudo pensamiento.

Acude a mi memoria aquella lejana edad de la adolescencia, Fue difícil traspasar la etapa, era insegura y me costo superarla. Cuando conseguí situarme empezó a gustarme como era, no en el físico  que siempre me pareció imperfecto, el otro, el interior, ese me gusto y me sentí a satisfecha con el.

Muchas fueron las personas que me dijeron "no cambies nunca".

Y así fue, nunca cambie, siempre me mantuve en lo que creo fue una linea ética, aprendí de mis padres que la honradez esta por encima de todas las cosas y siempre procure no apartarme de esa enseñanza. De la primera etapa de mi vida lleve siempre conmigo la rebeldía, ha sido siempre una fiel compañera, mi mejor amiga, y no es que sea rebelde sin causa, soy rebelde con causa y me me indigno ante todas las injusticias sociales.

 Estoy a punto de traspasar otro Rubicon y vuelvo a estar insegura de mi misma, aquella rebeldía que siempre me ha caracterizado se encuentra desmotivada y eso me asusta. A nadie le importa que yo sea como soy y que no cambie, no es que pretenda ser el centro de atención del mundo, quiero ser mi centro, sentirme centrada.

Quiero pensar que mi apatía de ahora no es otra cosa que el temor de pasar a ese otro lado que no es nada parecido al que he relatado al principio, este es distinto, muy distinto, voy a pasar a la ultima etapa de mi vida, y no es como la de la adolescencia que aunque en ese momento parece difícil te das cuenta  que descubres la vida y las ilusiones y poco a poco te sientes segura y dueña de tus actos, en esta tengo miedo, miedo a sumergirme en un túnel en el que no pueda encontrar una salida.

2012/08/24 | By: Amparo


Ver que mi amiga Beatriz ha abierto un blog ha despertado una vez mas mis deseos de resucitar lo que en un tiempo, que ya me parece lejano, fue el rincón donde dejaba pequeñas señales de lo que soy y de como pienso.

Disfrutar de vacaciones es dar una pauta a lo cotidiano y cambiar el rumbo de la monotonía de todo un año. 

Las personas aprovechamos para viajar a paraísos, ver lugares de ensueño, tomar fotografías que llenaran el álbum de ruta para mas tarde poder mostrar con orgulloso a nuestros amigos, realmente tiene que ser una experiencia hermosa.

 Mis vacaciones siempre han sido a pequeños lugares de la península y de cortos periodos de tiempo, los largos,  aquello que me gustaría visitar lo he vivido en sueños y gracias a la tecnología del momento plasmada en bellas imágenes que la red pone a mi alcance.

 Los tres días que este año me he alejado a un pequeño lugar, que creo van a marcar mi futuro, han sido sin  duda alguna  las mas sentidas y las que mejor sabor van a dejar  en la sombra de mi vida.

Iré resumiendo en pequeñas dosis las sensaciones que he sentido, deshojare estos tres días con el mayor esmero para demostrarme a mi misma que si se quiere se puede.
2011/10/01 | By: Amparo

¿donde andas, utopía ?


Todos los días me levanto con el firme propósito de cambiar el rumbo, de emprender nuevas tareas que le den sentido a mi vida, pero no lo consigo, escribir ya no me es posible, las palabras que hasta hace poco manejaba con cierta soltura se han vuelto pesadas y me cuesta un gran esfuerzo trasportarlas de mi mente al folio.

Las ideas, los pensamientos y las inquietudes que siempre me han caracterizado también están apalancadas en mi interior y se resisten a expresarse libremente.

Solamente de vez en cuando un pequeño atisbo de querer ser aquella que fui aparece tenuemente ante mis ojos, ocurre entonces que lo que veo esta tan confuso que la indolencia hace que los vuelva a cerrar y permanecer en penumbra.

Hoy….un pequeño rayo de luz me ha despertado. Es quizás esto lo que me sobrecoge, que solo se escribir sobre lo que veo, y lo que vislumbro no me gusta.

Dice Galeano ….

La utopía está en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. ¿Entonces para que sirve la utopía? Para eso, sirve para caminar.

Esta frase me martillea desde hace días en la cabeza. Ya no tenemos utopía, nos la han robado los bancos de la misma manera que nos usurpan nuestros ahorros. Nos la ha quitado el trabajo inexistente que proporcionaba estabilidad a nuestras vidas. Nos la han quitado los gobernantes…esos personajes parlanchines y embusteros que con vanas promesas se apropian de nuestra mente.

Me resulta penoso que estas sean la palabra que escribo después de meses de silencio, la ilusión, los sueños, el futuro, la utopía…están tan débiles como el rayo de sol que esta mañana lucha por vencer a la tormenta.

2011/04/29 | By: Amparo

Carpe diem. Lo escribí en el 2009

Manuel llega cansado, tira mano al bolsillo del pantalón para extraer la llave de su casa, siente un gran peso, la llave es pesada, tremendamente pesada a pesar del pequeño tamaño y el material leve con el que está forjada. Da una mirada al pequeño objeto, se le antoja que lo que su mano sostiene es una enorme llave de hierro de aquellas que colgaban en un clavo detrás de la puerta de la casa de sus abuelos allá en el pueblo, aquel pequeño pueblo donde pasó algunos de los veranos de su infancia.

Una vez dentro de la casa se deja caer con desgana en el sillón, cierra los ojos y al poco se duerme.

- Mamá, ¿por que el abuelo no tiene tele?- pregunta Manolito

- En el pueblo solo la gente rica tiene tele, alguna vez hemos querido comprarle una pero se niega, dice que no le gustan esos artilugios.

- Pero… se aburrirá por las noches

- Al abuelo le gusta leer, para él un libro es como una tele donde las imágenes las inventa el mismo.

- Ah- continúa Manolito - ¿y por qué vive solo en esa casa tan grande?

- Cuando murió su esposa, tu abuela, quisimos que viniese a vivir con nosotros, dijo que no, que es feliz aquí, en el lugar donde nació y sucedieron las cosas más importantes de su vida. Aquí visita a su Claudia cada día y si se marchase ella se quedaría sola.

- Pero… si está muerta.

- Hijo, para el abuelo nunca estará muerta, y anda, cállate un rato y deja de hacer preguntas.

- Jolin, es que me aburro.

- Ya has oído a tu madre, cierra los ojos y duérmete un rato si te aburres, aun falta mucho para llegar-

- ¡Vale..¡

Manuel abre los ojos, no sabe muy bien si ha tenido un sueño o simplemente ha sido un recuerdo encadenado el que ha tenido antes, al entrar en casa.

Se levanta y del estante del armario toma una vieja caja de zapatos, vuelve a sentase y rebusca entre las fotos. Allí está, sentado en el banco de piedra que hay junto a la entrada de la casa, ahora no le parece tan viejo como cuando lo miraba de niño, posiblemente tuviese la misma edad que él tiene ahora. La boina sobre su cabeza, el libro a su lado, a sus pies Lázaro.

- ¡Lázaro! Ven, acompáñame a la charca a ver si cazamos algunas ranas

Manuel sonríe, le parece estar viendo la imagen

- Ten cuidado muchacho, algunas orillas son fangosas, ve solo por el lado de la derecha del camino, déjate guiar por Lázaro, a ver si cazas suficientes para la cena. Y tú, permanece callado y no ladres, que las asustaras.

El sabía al hacerle aquellas recomendaciones que lo único que traería de la charca sería la ropa mojada y después la regañina de su madre.

- ¿No ha habido suerte?

- No

- Bueno, no te preocupes, tu madre ya tiene la cena lista y maldita la falta que nos hacen las ranas. Anda, cámbiate de ropa antes de que te vea

Continúa buscando alguna de las viejas fotos de aquella lejana época, no puede evitar detenerse en una más reciente. Recuerda perfectamente el día que fue tomada por él mismo.

- Abuelo, he venido a presentarte a mi novia

- Manuel me ha hablado tanto de usted, es como si le conociese, lo mismo me ocurre con este lugar, creo que he correteado por aquí cuando era niña.

- Ven, siéntate a mi lado y deja que te mire, eres preciosa, ¡ay lebrel! Que bien has sabido donde ponías el ojo, os deseo tanta felicidad como la que yo tuve con mi Claudia.

- Gracias abuelo, vamos a dar un paseo por la orilla de la charca, quiero explicarle como pescaba aquellas ranas que después nos comíamos los dos en la cena.

- Jajaja, si anda, cuéntaselo, mientras prepare algo de comer para cuando regreséis.

- Esperar un segundo, voy a tomar una foto, no os mováis.

Los ojos de Manuel se humedecen, fue la última vez que vio con vida al abuelo.

Hacía un año que se habían casado y un día sonó el teléfono.

- Manuel, hijo, el abuelo ha muerto

- ¿Me has oído? ¿Por qué no contestas?

¿Contestar? ¿Cómo podía contestar si en la garganta se le había hecho un nudo que le impedía articular palabra?, cómo decirle a su madre - ¿qué pasará de ahora en adelante con mis veranos? ¿Quién me contará ahora en las largas tardes de agosto los mil viajes, las historias de amor y desamor leídas en sus libros o las pericias reales de aquellos valientes guerrilleros que se escondieron en las montañas cercanas y a los que tantas veces él mismo prestó ayuda?

Sacó fuerza y articuló con voz ronca.

- ¿Cómo ha sucedido?

- Hijo, es ley de vida, el abuelo ha muerto de viejo, ningún mal le aquejaba

- ¿Cuándo sales para el pueblo?

- Mañana, tu padre no puede venir, ya sabes que está delicado y no le conviene

- Saldremos temprano, el viaje es largo, paso a por ti a las 5 de la mañana

- No es necesario que vengas, he hablado con el cura y todo está ya resuelto

- Madre, paso a por ti, no olvides que es mi abuelo y necesito despedirme de él

Caía el orvalló, era octubre y ya se notaba la llegada del frío.

- Cuando muera me reuniré con mi Claudia, ella era creyente y aunque no muy religiosa creía en la otra vida, cuando la vida estaba a punto de escapársele me dijo: - No llores, mantente firme hasta que Dios quiera traerte a mi lado, entonces pasearemos juntos por nuestros prados, por siempre. - A mi la vida me ha mostrado que dioses son todas aquellas personas que hacen el bien sin pedir nada, aquellas que nos enseñan el buen camino y los valores que la vida tiene, quiero estar cerca de ella porque ella es mi diosa

A Claudia le gustaban los poetas, los clásicos.

- Fíjate Manuel, que belleza en la expresión de estos versos de Garcilaso de la Vega-

Soneto XXIII
 
En tanto que de rosa y azucena
se muestra la color en vuestro gesto,
y que vuestro mirar ardiente, honesto,
enciende al corazón y lo refrena;
 
Y en tanto que el cabello, que en la vena      
del oro se escogió, con vuelo presto,
por el hermoso cuello blanco, enhiesto,
el viento mueve, esparce y desordena:
 
Coged de vuestra alegre primavera
el dulce fruto, antes que el tiempo airado       
cubra de nieve la hermosa cumbre;
 
Marchitará la rosa el viento helado.
Todo lo mudará la edad ligera
por no hacer mudanza en su costumbre.

-¿Entiendes Manuel? El poeta dice que vivamos cada momento como si fuese el último de nuestra vida, que no malgastemos el tiempo.

Después del funeral cerraron la casa, Manuel dio una última mirada y le pareció volver a ver al abuelo sentado en el banco de la entrada con su boina, su libro y Lázaro a sus pies, pero en esta ocasión alzaba el brazo en señal de despedida.

Manuel cierra la caja de zapatos, no la guarda, la deja encima de la pequeña mesa que tiene al lado.

- Manuel, cariño, ha llamado tu madre, está en el hospital, tu padre ha tenido una recaída. Yo voy para allá para que no esté sola, acude lo más pronto que te sea posible.

Solo habían pasado unos meses desde la muerte de su abuelo, los recuerdos de su padre son tenues, no dejaron grandes huellas en su vida, era un hombre sencillo y trabajador, hablaba poco, decía su madre que la débil salud le amargo la vida

Isabel quiso que su madre fuese a vivir con ellos.

- No podemos dejarla sola, solo nos tiene a nosotros, se sentirá útil ayudándonos cuando tengamos hijos.

- Siendo tu la que lo propones yo no puedo negarme, sabes lo mucho que nos quiere, no me gustaría verla sola.

Son tiempos felices, Manuel pensaba a menudo en las palabras del abuelo y les decía a las dos mujeres.

- vivamos el momento, disfrutemos de lo que la vida pone a nuestra disposición.

El pueblo queda lejano, ya no van a pasar los veranos, ahora tienen un apartamento en la playa y amigos con los que comparten las noches calurosas de verano en el mediterráneo.

- Manuel, cariño, tengo un retraso, es posible que esté embarazada.

- Ven, vamos a decírselo a mi madre, verás que contenta se pone.

- No seas tonto, espera a que nos aseguremos.

- Que más da, démosle una alegría, a veces está tan triste…

- Mamá, tenemos algo que decirte.

- Isabel cree que está embarazada, vas a ser abuela.

unos meses después

-vamos mamá, date prisa, llegaremos tarde a la consulta del ginecólogo

-Ya voy, ya voy. Estoy más nerviosa que cuando estaba esperándote a ti.

Los latidos del corazón eran perfectos, todo estaba bajo control, solo faltaba un mes de gestación.

Manuel busca algo para beber, apenas quedan unos dedos en la botella, da un trago de güisqui, un llanto ahogado y doloroso se escapa de sus entrañas.

- ¿Cómo te encuentras Manuel?

No comprende nada, ¿Qué hace en esa cama?, ¿quién es ese hombre vestido de verde que le pregunta por su estado?.

Poco a poco las cosas se van colocando en cada rincón de su mente. Se dirigían a casa felices…

-Si es niña se llamará como la abuela, Claudia, si es niño Isabel decide.

-¡¡¡Cuidado Manuel!!!-

Se aferra a la mano del doctor.

-¿Dónde esta mi esposa? ¿Y mi madre?

Manuel vuelve a la realidad, ante sus ojos aparece la imagen de aquel día en que todo era perfecto exceptuando aquel loco que los embistió brutalmente al saltarse un stop e impactar en la parte derecha del vehiculo, las dos mujeres habían quedado atrapadas en el amasijo de hierros, inertes, sin vida.

De la garganta de Manuel estalla un grito de impotencia y rabia, la vida que hasta hacia poco había sido generoso con el concediéndole felicidad le arrebato de un zarpazo todo lo que mas quería.

Con un gesto de desgana, queriendo evadirse de la realidad pulsa el interruptor de la televisión, después de una serie de anuncios que le pasan inadvertidos comienzan las noticias.

- Buenas noches, damos comienzo con las noticias más destacadas de hoy.

- La crisis que asola al mundo aumenta el índice de desempleados… en nuestro país ya son cuatro millones y medio de parados y las cifras tienden a aumentar… la banca sufre el mayor desplome conocido en la historia… el gobierno no sabe como enfrentarse a los hechos, la alternancia política no encuentra solución al problema, estudiantes y trabajadores se manifiestan en todo el país entre grandes medidas represivas por parte de la policía… son cuantiosos los daños y decenas los heridos… hace unas horas tres jóvenes caían abatidos por las balas de la policía antidisturbios…

Desconecta el aparato, apura el güisqui de la botella y se tiende sobre la cama

Se despierta temprano, ha comenzado a amanecer y los primeros rayos de sol empiezan a despuntar en el horizonte.

Toma una maleta del armario y la llena de ropa, en una bolsa coloca algunas de sus pertenecías y la caja de zapatos con las fotos, baja las escaleras y le entrega la llave al portero.

No le queda nada, ni familia, ni casa, ni siquiera tiene trabajo, dinero el justo para emprender el camino.

Llega a su destino, se sienta en el banco de piedra que hay a la entrada de la casa de su abuelo y piensa…

Voy a vivir los momentos abuelo, los mismos que viviste tu, momentos de soledad.