2007/10/28 | By: Amparo

Vejez y amor virtual


Pasó el tiempo, llegó la soledad
y con ella la tristeza,todo el frío
el silencio fatal, puro vacío
fue la nada tu única verdad
Hablábamos esta mañana de vejez y de amores cibernéticos, ambas cosas, vejez y amor sin tacto ni contacto físico, me hacen pensar en soledad, la soledad que se palpa y que tanto asusta.

Si dejo vagar mi memoria levemente por el tiempo me veo una niña inquieta que siempre estaba llena de preguntas, la juventud se me paso volando y quedaron miles de cosas pendientes, en la madurez el tiempo escaseaba, al día le faltaban horas, pero cuando mis hijas tomaron las riendas de sus vidas, empecé a encontrarme sola.

En aquellos días el viejo ordenador que habían dejado en casa tomo forma delante de mis ojos, siempre me han gustado los juegos y este fue el primer paso que me adentro en el mundo de buscar compañía que compartiese mi modo de pensar, mi manera de ver la vida.

He conocido “personas” maravillosas que me han dado mucho, también he dejado en el apartado de no admitidos otras tantas, pero de amores se trata lo que comentábamos esta mañana Vi y yo y de ellos quiero contar….

Tres, han sido tres los amores, pero hoy solo hablare del primero.

Solía jugar en una sala de cartas, gratuita, por supuesto, los que lo hayan practicado saben que tiene una pequeña ventana de Chat donde puedes intercambiar comentarios.

Ni que decir de las mentiras que se cuentan, es un rato que pasas y después se acaba sin volver a “ver” al contrincante.

Con el que pasaría a ser mi primer amor virtual coincidí varias veces en la misma mesa y terminamos por buscarnos cada día para más que jugar entablar conversación.

Era mexicano, un señor de 65 años, culto, educado y con millones de palabras que me trasportaron al pasado y a soñar, abandonamos la sala de juego y nos aproximamos un poquito mas por el Messenger, sentía que me enamoraba, que un lazo muy fuerte me sujetaba al ordenador todos los días, se que el sentía lo mismo, escuche de su boca decirme que me amaba.

Falleció, se murió el día 24 de octubre de hace tres años, el día que dejo de aparecer en mi pantalla no podía creer que me había abandonado, indague, tenia el numero de teléfono de su trabajo y le pregunte a su secretaria por el, - el licenciado esta hospitalizado- me dijo con esa dulzura de voz que los caracteriza, había dejado recado de que me atendiese, llame a diario durante días hasta escuchar la noticia de su muerte, yo también me sentí morir, me costo superar su perdida, me sentaba delante del ordenador y no sabia que hacer, solo contemplaba su nombre, un día también desapareció.

Ahora pienso en todo aquello y se que no es amor lo que se genera, es solo una ilusión a la que nos aferramos para paliar la soledad.

11 comentarios:

María Manuela dijo...

Cuantas cosas aprendo contigo...si llego, llevaré una cajita en la que guardaré muchas palabras que podré comprender y que seguramente no comprendo ahora.
Amar a una sombra, una ilusión o quien sabe si una mentira...¿qué más da si te emociona?. Para verdades ya está la vida real.
Estoy convencida de que tu amor murió con una ilusión, seguro que fue feliz en sus últimos días sintiéndose amado; para él tal vez serías sólo una sombra virtual, pero una sombra que brillaría en su vida como el sol.

María Manuela dijo...

Y me olvidaba de tus sentimientos...cómo quedaste después de aquello, sin la esperanza de algún momento real. Pensar ¿habría venido a verme alguna vez?, tan lejos...¿habría ido yo?...supongo que lo aceptaste con la maurez esa con la que sabes vivir las dificultades...

Fernando Sarría dijo...

no todo es como uno quiere, ni siquiera se parece...la vida nos pone sus trampas y sus caminos cruzados...adaptarse y vivir , respirar con amores de las clases que sean, mientras te satisfagan...la muerte, el desamor, la ausencia, eso es algo que vendrá por si solo, no hay que esperarlo simplemente pasa por delante de tu vida....besos ciberneticos.

Amparo dijo...

Me cuesta abrir debate sobre lo que escribo, es por eso que pocas veces contesto…me preguntas si habría venido a verme o si habría ido yo…

Difícil saber lo que el pensaba, puedo decirte lo que yo intuía….

Tengo algún recuerdo material de aquellos días, un CD, cantaba, me lo mando junto a una nota que decía…

Amparito:
Estas melodías se hicieron sin conocerte…aún así todas las canto pensando en la valenciana de mi corazón…
El destino puede disponer que nos encontremos alguna vez…seria lo mas hermoso…

Yo seguramente no habría ido, siempre he sido cobarde.

Amparo dijo...

que si Fernadico, que tienes razon, que la vida nunca es lo que queremos, yo no estoy descontenta con la mia, pero si cambiaria pequeñas cosas

ybris dijo...

A veces pasa que uno pretende llenar la soledad.
Pero otras veces lo que pasa es que desborda lo que la soledad le va llenando.
Y uno se comunica entonces.
Y la soledad acaba siendo menos grave de lo que parecía.
Nada de entristecerse por lo que un día nos llenó.

Besos.

xiketä dijo...

Qué bonito, Amparo!
A medida que te conozco más, me doy cuenta que eres una persona llena de amor, detras de esa timidez que a primera vista aparentas hay una persona super sensible dispuesta a querer. Quizás eso es lo que hace que nos enganchemos a ti los que te conocemos cada vez más a fondo.
Gracias por haberme concedido ese honor (aunque se que no te gustan mucho los elogios) lo digo de corazón.
Un beso muuuu fuerte!

mia dijo...

Amparo,si a la ilusion e le da tanto interes y sentimienos,el amor es algo que se le parece mucho!
Y es que tu conviertes,lo bello en eterno,lo pobre en abundante y asi....
y aunque no te gusten los elogios,yo quiero dejar constancia que vine a tu casa por azar,y me retuvo tu dulce manera de describir las cosas simples con ese tono engalanado de ternuras!
Besos de
Mia

Bichitodeluz dijo...

Lo que sea ilusión o amor, creo es bueno, mientras seamos capaces de mantener los pies en la tierra y no dejarnos llevar o engañar por tantas personas sin escrúpulos, pero no dar lugar a establecer una comunicación, a conocernos en este mundo virtual, nos haría perder la oportunidad de interrelacionarnos con seres maravillos que a veces se tornan en verdaderos ángeles para nuestras vidas.


Saludos querida Amparo, como siempre me ha encantado tu manera de relatar tus vivencias.

unjubilado dijo...

Estamos en ciudades con un número considerable de personas a nuestro alrededor y sin embargo en muchas ocasiones nos sentimos solos.
En otras confundimos esas palabras que nos dedican con un incipiente amor, que en realidad es simplemente unas conversaciones amables.
Y cuando esa persona desaparece, se lleva con él un cachito de nuestra alma.
Un abrazo

Mr Bonkei dijo...

La vida, nunca o casi (con ese casi mágico que tienen ecepciones ),es lo que queremos,pero por ser lo único que tenemos.Es la vida (te he llevado a mi blog, para conservar algo de tus palabras.Sigue asi.