2007/10/12 | By: Amparo

Arte

No recuerdo exactamente el día, pero fue uno parecido a este de hace un año, Vi se unió al desayuno con churros de un domingo cualquiera y me ayudo a crear mi blog. Contar mi vida, exponer mis recuerdos era la idea, ha acabado siendo un mezcladillo de cosas sin orden ni etiquetas pero así continuara siendo.

El mundo de los blogs engancha, te puedes pasar horas y horas leyendo interesantes artículos de opinión, deleitándote con poesía y comentarios o simplemente admirando las formas tan diversas y lo artístico de muchos de ellos. Es como una ventana a la vida que te permite adentrarte en el alma de miles de personas.

En la pequeña lista de enlaces que guardo en mi baúl tengo personas que quiero, por una razón o por otra los he ido guardando como un tesoro, algunos conviven muy cerca de mí, otros los siento cerca aunque no los toques, y con los más lejanos me unen lazos invisibles.

Mi vida no es nada vertiginosa ni tiene nada que la marque como extraordinaria, pero a veces el compás cotidiano da un giro y las cosas se trastornan, crisis, perdida de trabajo y menos recursos económicos, afronte el problema, cambie de trabajo y entre en otra dimensión. Cada mañana cuando salgo de mi casa y dejo atrás mi pueblo me trasformo, nadie sabe quien soy, ni como pienso, ni como siento. El trabajo es cotidiano pero siempre me ha gustado coser, para mi es como el artista que pinta un cuadro, el escritor que expresa o el músico que toca una melodía…es lo que yo hago, mezclo colores, doy ritmo y coloco en sintonía las piezas que dan vida al aspecto externo de los demás con cierta armonía. El espacio que ocupa mi tablero de composición es tan solitario como el de cualquiera de estos creadores, mi tarima de trabajo esta ubicada en un reducido espacio mirando al infinito.

Así, en este ambiente y con estas sensaciones tome contacto con nuevas personas, compañeras de trabajo con las que no vi el más pequeño resquicio de afinidad personal, han pasado varios meses y la situación es algo distinta, el ambiente no es tan hostil aunque yo me siento bien aislándome en.. “mi silla del pensar”

Bea, guardada en mi baúl fue compañera de excepción, con ella si hubo sintonía, sintonía que se acrecentó cuando ella abandono la empresa y estrechamos lazos, no voy a contar como es esta “xiqueta” ella ya ha empezado a dejar traslucir su personalidad en su blog….es la parte positiva de esta historia y todo este despropósito de palabras ha sido simplemente para presentárosla

6 comentarios:

María Manuela dijo...

Es una pena que la xiqueta te dejara sola con las fieras...aunque como tú dices las cosas cambian y quien sabe si algún día volverás a ser dueña exclusiva de tu vida. Siempre con buenas compañías. Un placer, Bea.

unjubilado dijo...

Si supieras que comparto todas tus opiniones, aunque yo soy incapaz de plasmarlas por escrito.
Tambien he leido el "estoy viva" no conocía el poema y me ha encantado.
Espero que la puedas escuchar
Va por tí mañica.
Un abrazo

xiketä dijo...

Gracias por estas palabras tan bonitas hacia mi persona, Amparico.
Me parece muy interesante la comparación con el arte que haces de tu trabajo, porque es realmente lo que haces...arte. Creo que esta visión de tu trabajo dice mucho de ti, que amas lo que has aprendido a hacer y que le pones pasión...ahora entiendo que lleves tantos años en ello.
Maria Manuela: encantada igualmente de conoceros.
Sabes bien que Amparo está por encima de todas ellas...sin duda.

Mr Bonkei dijo...

Me ha encantado,como escribes y como sientes,desde hoy estarás amarrada a mi blog .
Sigue asi...........

ybris dijo...

Ya he pasado por el blog de Bea para dejarle unas palabras.
Me alegra que ya hayas cumplido un año por aquí. Es un buen sitio para mirar, aprender y compartir.

Besos.

Bichitodeluz dijo...

gracias por considerarme dentro de tus enlaces, a mi desde que te descubrí que te sigo, y extraño cuando haces algún silencio aunque es comprensible, también a mí me pasa, nuestros trabajos y vida cotidiana nos absorven, más esto de plasmar ideas, pensamientos, fotos, recuerdos se va a haciendo tan necesario como el pan, muy lindo lo que cuentas de tu trabajo, es una labor que siempre he admirado, y finalmente gracias por presentarnos a Bea, ya la pasaré a saludar.

cariños

M. Pilar O.