2006/12/08 | By: Amparo

orden y limpieza

Este fin de semana me he hecho el propósito de poner orden en mi casa, orden y limpieza, (que últimamente me estoy volviendo un poco guarrilla) los papeles se amontonan encima de mi escritorio y la ropa encima de la cama de rizossa (menos mal que ya no duerme aquí).
Ayer fue el turno de la cocina, he empezado al revés, se supone que la cocina es lo último que se limpia (en el estatus establecido para la limpieza). Mi vida se ha invertido de la misma manera, ya no guardo un orden para la mayoría de cosas, me importan poco las reglas, las acato y cumplo con las que conllevan mi vida aunque no las comparto en su mayoría.
Estoy harta de dar puntada tras puntada durante toda mi vida, si cada clic de la aguja sobre la tela se convirtiera en una palabra tendría la obra mas grande jamás escrita. (claro que, habría necesitado algún maestro o maestra que me ayudase a darles orden y poner acentos)
Guiso cuando tengo hambre y la mayoría de días me acuesto sin cenar, el tiempo pasa volando y quisiera atrapar entre mis manos aquello que siempre me ha gustado y no he poseído plenamente.
Volviendo al hilo de lo que tengo en este momento entre manos…hoy toca el salón, (Me jode tener que quitar los ventanales, quien inventaría los cristales y las persianas) recuerdo la casa de mi infancia, aquella pequeña casa en la Ciudad de los Amantes, un pequeño ventanuco en la cocina y una ventana en el dormitorio, (creo que lo único que hacia falta en aquel tiempo era la lavadora, que feliz habría sido mi madre con una lavadora)
Mi hija, (no rizossa) me decía el otro día ¿mama, adornaras la casa? Creo que no, lo que mas me fastidia es tener que recogerlo una vez pasadas las fiestas- le dije- recapacite y pensé, desde que nacieron adorne la casa para ellas, ahora tendría que continuar haciéndolo para el chiquitín (hace unos minutos me balbuceaba por el teléfono y la baba me caía por las comisuras de los labios). Le he creado un blog, esta aun en blanco, espero sus primeras palabras para iniciarlo.
Bueno…aquí me paro, mañana continuare

4 comentarios:

Caybon dijo...

la cocina era lo último?vaya....
me parece estupendo que pongas orden, pero tampoco te pases, el caos es bello si se sabe apreciar, lo desordenado es natural sino mira a los niños lo ordenados que son.......y hay algo más natural que los niños?
en cuanto a los adornos, a mi también me jode ponerlos porque se suman al caos que ya tengo, pero pienso que si no los ponemos ese ambiente navideño que debemos tener y que a mi ha veces me pone los ojos tontitos no sería tal.....y no es por el nacimiento del todopoderoso, sino por el compartir con la familia cosas que el resto del año parece que no existan y necesitamos la excusa de la navidad para poder tener esa complicidad y si para eso hay que poner adornos, pues se ponen.....

María Manuela dijo...

Yo odio los adornitos, tal vez se deba a un trauma infantil, mi hermana mayor era la "encargada", ella decidía donde iba el río y donde la montaña; nadie se preocupó de hacerlo participativo, por eso odio también las reuniones familiares donde hay que ser lo que no eres...
Un año decían las noticias que el 90% de la población adornaba la casa por navidad, mi hijo me dijo entonces: ¿mamá porqué nosotros no la adornamos?, la peor madre del mundo se fue al todo a cien a comprar un mini arbolito y cintas de espumillón para ponerlas en casa. Espero que este año no se acuerde y que cuando sea mayor haga lo que le de la gana con sus traumas.

No sabes lo que dices!!!! ¿maestr@?, será duro contigo, te dirá que podrías dedicarte a escribir en serio en lugar de perder tu talento en un blog...además de decirte que no sólo pones mal los acentos, sino que no tienes ni idea de como se colocan los demás signos de puntuación...jajajjaa, te lo dice una que sabe.
Es broma, es fantástico tener maestros que sepan más que tú y sean críticos, eos sí, hay que tener tragaeras pa soportar lo que te caiga...

Ybris dijo...

Pues en mi caso, con la disculpa de estar con el esqueleto un tanto oxidado, al tiempo que mi mujer pinta las paredes (Se le da muy bien todo lo que va de albañilería para arriba) yo me limito a desempolvar los millones de libros que hay que retirar y volver a poner.
Luego ella adornará la casa ayudada por mi hija, que suele venir a menudo, mientras yo trato de que la pequeñina (dos años encantadores y un dialecto curiosísimo con el que no para de decir "yo ayudo") no vaya atesorando los adornos.
Mi hijo pequeño, que es ya el único que queda en casa a pesar de sus veintiséis añazos, suele dejar campo libre cuando hay zafarrancho.
En fin las tradiciones mandan y yo procuro no ser demasiado cardo.

Tomátelo con calma, que los abuelos tenemos que dar buen ejemplo.

Besos.

fernando dijo...

Desde luego cuando os poneis estupendos...venga no perdamos el sentido ni la estabilidad, esta bien que vengan las navidades...para mi es el comienzo del crecimiento del día y eso ya vale un potosí...besos a todos y os recuerdo que todavía queda un poquito de otoño.