2006/12/03 | By: Amparo

El fantasma del sida



Hace unos años mi organismo me lanzo una voz de alarma, algo no funcionaba bien dentro de mí, caminaba como si mis pies pesasen toneladas, perdí la alegría y las ganas de vivir además de varios kilos.

La doctora, mi medica, se empeñaba en preguntarme si tenia problemas personales, parecía empeñada en decirme que tenia una gran depresión, yo le aseguraba que no, que jamás me he dejado hundir por adversidades de la vida.

-pediremos unas analíticas y veremos- dijo.

Nada me dolía, simplemente estaba triste y muy cansada, era como si se me estuviese acabando la vida.

A los pocos días los análisis decían que las transaminasas y la bilirrubina están en niveles altísimos, posiblemente podría ser hepatitis.

Mas pruebas y mas analíticas, ahora para diagnosticar si era hepatitis y de que tipo, incluida la prueba del sida.

Temblé al escuchar la palabra maldita, temblé cual flan al sacarlo de su recipiente y depositarlo en el plato.

El pasado se agolpaba en mi mente con un sabor amargo, imágenes que guardaba con sumo cuidado en un rinconcito de mi corazón trataban de salir a la luz a pasarme factura por mi cobardía.

Duro lo que dura una ilusión, fue como estrella fugaz que se desvanece antes de tener tiempo de formular aquel ansiado deseo. Pero fue amor, amor sin condiciones, sin preguntas ni respuestas.


Pensé en mis hijos, que les diría si salía positiva la prueba ¿como podría explicarles lo que me estaba pasando? Sentí que el mundo se estaba hundiendo a mis pies. Mi esposo…siempre fiel y pendiente de mi, ¿Cómo decirle?...como decirle que le había sido infiel, como decirle que quizás el también estuviese infectado pero que tenia que perdonarme.

Todo quedo en un susto, nadie se entero de nada, solo fue una elevación de la grasa de mi hígado como consecuencia de una ingestión de algún medicamento. Me encuentro en perfecto estado de salud y no he vuelto a tener ninguna “aventura”.

Ahora soy consciente de aquella locura y en conmemoración del DÍA MUNDIAL CONTRA EL SIDA recomiendo a todas las mujeres que tomen precauciones.

El SIDA es una de las armas mas letales de nuestros días

5 comentarios:

María Manuela dijo...

Y yo que creía que eras mi amiga...prefieres contar tus inconfesables secretos en el blog antes que contármelos a mí...jajajaja.
Si no fuera porque te conozco...¿te conozco? ufff, estoy dudando....

ybris dijo...

En vilo me tenías hasta el final.
Precaución sobre todo.

Besos.

rizzossa dijo...

alguien tiene el teléfono de un buen psicólogo???

_gaviota_ dijo...

Se me olvido agregar...
Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.
Tranquila rizossa, solo hay una parte que es real y tu la conoces

mia dijo...

Te he leído con atención rara en mi,y te confieso que me has quitado un peso muy grande al final,pero que muy grande.....
Cada vez me gusta más como escribes!
loveleoc. es mi hijo
besos