2006/11/11 | By: Amparo
Mismo lugar mismas circunstancias y distintos rostros.

Que será que las madres…las mujeres hasta en los entierros tienen menos protagonismo.

Ella entro en la cámara crematoria sin una frase, sin una despedida, sencilla y anónima, como fue su vida.

El, el padre, el patriarca, el luchador, entro por la misma puerta pero con distinto soniquete.

¿Discurso? Precioso, bien matizado, totalmente de acuerdo con sus palabras, no cabria duda…la música…. A tono, la “Varsoviana" de Waclaw Swiecicki, las mas altas jerarquías puestas en pie puño en alto.

Negras tormentas agitan los aires,
nubes oscuras nos impiden ver,
aunque nos espere el dolor y la muerte,
contra el enemigo nos manda el deber.
El bien más preciado es la libertad.
Hay que defenderla con fe y con valor.
Alta la bandera revolucionaria
que del triunfo sin cesar nos lleva en pos.
Alta la bandera revolucionaria
que del triunfo sin cesar nos lleva en pos.
¡En pie pueblo obrero, a la batalla!¡
Hay que derrocar a la reacción
!¡A las barricadas! ¡A las barricadas
por el triunfo de la Confederación
!¡A las barricadas! ¡A las barricadas
por el triunfo de la Confederación!

Mentiría si dijese que no emocionaba el acto, me gusto la música…pero quizás aquella mujer se mereció un llanto.

3 comentarios:

ZenyZero dijo...

¿Quien merece ser no visto? El patriota aguarda en la cara oculta de la luna, engañado por el cosmos y sus políticos deslumbrantes, falsas estrellas que vemos en un firmamento vacío.
Ellos sí. Los que murieron en las barricadas, en la cara oculta de la luna.

Un abrazo
Chuff !!

María Manuela dijo...

Recuerdo a nuestro leñador cuando murió su madre, estaba destrozado; sabemos que de él habrían salido hermosas palabras, le pilló por sorpresa, después lamentó aquel acto tan frío.
Ayer el hermano leñador parecía más dolido, como si entre los dos se hubieran repartido el cariño de sus padres y le hubiera tocado esta vez a él. También, por lo poco que conocí al difunto creo que sólo veía por los ojos de su hijo mayor...no sé, sensaciones...

ybris dijo...

La mujer no es menos protagonista. Quizás es que no se reconoce el protagonismo de quien pone corazón donde el hombre pone palabras.

Besos.