2008/08/01 | By: Amparo

Salamón

Se presentaron ante el rey Salomón dos mujeres que vivían en la misma casa y argumentaban ser la madre de un niño. Ambas madres habían dado a luz con diferencia de tres dias pero el hijo de una de ellas falleció durante la noche. Al notarlo, esta madre intercambió los niños, colocando el muerto en los brazos de la madre que dormía y el que quedaba vivo en sus propios brazos.

A la mañana siguiente la madre que había dormido toda la noche se dió cuenta de la trampa y asi fueron a buscar justicia ante el rey.

Salomón para dilucidar el dilema, ensaya una treta y ordena partir al niño en dos. "Partid en dos al niño vivo, y dad la mitad a la una y la otra mitad a la otra".

La madre falsa esta de acuerdo con el rey, pero la madre verdadera pide que no dividan al niño, renunciando a reclamar a su hijo.

Con ello el rey Salomón pronuncia su sentencia devolviendo el niño a la verdadera madre: "Entregad a aquella el niño vivo, y no lo matéis; ella es su madre".
El relato finaliza destacando la sabiduría de Salomón para juzgar.

PP no pasara a la historia por su sabiduría ni será inscrito en el libro de los salmos… tomo la criatura entre sus manos y la deposito en brazos del lacayo PPY P.

4 comentarios:

cómopuedeserésto? dijo...

Doce hombres sin piedad...y el que recoge la calderilla.
Los doce del patíbulo...y el que friega la sangre
Jesús, los doce apóstoles y el que se vende.

No me gustaría ser el número 13.

3P tendrá que trabajar ahora...
G2M lo cuidará y incluirá en todas las fotos y G2P se pavoneará por doquier...vaya panda.
Y mientras UveI-A frotándose las manos.

Un beso Amparo

ybris dijo...

Salomón era sabio y, aunque echó un órdago, le salió bien la cosa para encontrar la verdad.
PP no es nada sabio y busca su interés así que, como puede hacerlo, entrega la criatura al que mejor le viene.

Besos, Amparo.

ybris dijo...

Intuía por donde iban los tiros, pero no lo he visto claro hasta que no he leído el blog de Isabel.
No sabía lo del pleno.
Lo siento, pero hay que sobreponerse y seguir adelante.
Lo que se hizo bien debe seguir haciéndose bien por el bien de los ciudadanos que no tienen la culpa de los apaños de ciertos políticos.

Besos.

Isabel Martín dijo...

en el relato el niño al final no resulta sacrificado. Aquí, en la historia nuestra, el pueblo, el niño, si ha resultado perjudicado. y es el pueblo el que ha sido servido en bandeja de plata al alcalde Ibor, que ni mucho menos es Salomón.

los ciudadanos hablarán en su día. pero no se si esos que se proclaman 'la izquierda honesta' pero pactan a escondidas con la derecha algún día reconocerán sus errores.