2009/04/17 | By: Amparo

Mi década prodigiosa

Falta poco mas de un mes para mi cumpleaños, hace un año traspase el umbral de una década más, la sexta, siempre piensas que entras en algo nuevo, hoy antes de sumergirme en la década de la jubilación (ya me va faltando menos) intento dar un repaso a lo que significaron estas seis experiencias.

Traspasar la primera década no fue fácil, llegue a un lugar desconocido donde ni siquiera entendía lo que se decía, me sentí patito feo en un lago de cisnes, antes de llegar a la mitad empezaron a salirme tetas y acne en la cara, me volví rebelde, cabezona ya era de antes, fui subiendo la cuesta y casi a la mitad empecé a tomar conciencia de quien era y cual era el camino, conocí el amor, el primero, ese que tantos poemas y letras y letras a encadenado en la literatura, ¿se desvaneció? ¿murió?, no, como dice una canción, los viejos amores nunca mueren, siempre están en la memoria. Continué ascendiendo… en un alto del camino conocí a Miguel, mi corazón aun suspiraba de nostalgia pero la ahogue en mi pecho le tome la mano y continué el camino.

Caminando lentamente, que largos eran aquellos años, llegue a la mayoría de edad, si en algún momento pensé que esto cambiaria mi vida, me equivoque, ni siquiera servia esta para votar, un señor que era dictador no consentía que nadie le llevase la contraria, se hacia lo que el dictaba, y punto. He de decir que por aquel entonces ya sabía lo que era la lucha de clases y algunas cosas más referentes a la política, pero como solo quiero contar mis sentimientos lo dejo como algo anexo. Volví a sentir mariposas en el estomago (como cuenta Cortazar) fue algo fugaz, apenas duró, fui cobarde, le hice daño y nunca me lo he perdonado. Sin saber como ni porqué me vestí de blanco y compartí mi vida, desee ser madre y fracase en el intento, me sentí frustrada, por primera vez llore hacia dentro. Un año más tarde experimente la mayor de las trasformaciones de mi vida, la mire embobada, me sentí crecida y le dije que siempre la cuidaría, al perder a mi padre sopesé lo mucho que lo quería y lo poco que se lo demostré, con el tengo una deuda pendiente, faltaba ya poco para terminar la década mas importante de mi vida, aunque este resumida en tan pocas líneas, y volví a ser madre, se suele decir que segundas partes no son buenas, pero no se refiere a este caso el dicho, estaba mas madura y mas preparada para enfrentarme al reto, también le prometí cuidarla siempre

Con las dos manos ocupadas cumplí los treinta, diez años que pasaron volando,los llenaron ellas y valió la pena.

A los cuarenta ya me necesitaban menos y volví a mirarme, pensé que aun era tiempo de cambiar el mundo y me embarque en batallas, era fuerte, rebelde, contestataria y un poquito líder, perdí muchas batallas pero no la guerra, ¿Qué por que no hablo del amor? Es un tema que me cuesta, no se enfrentarlo, siempre lo he tenido a mi lado, he sido la mujer mas amada del mundo, pero en el que he fallado.

Los cincuenta, ¡AY! cuantas lagrimas me costaron, lagrimas por mi, de las de adentro, de las que llore muchas veces desde aquellos años veinte. Demasiadas perdidas, entre ellas, mi madre, es triste no tener a quien llamar… ¡madre! Pero como siempre hay luz al final de los túneles apareció el resplandor mas grande, el más grande de los amores, el que llena la casa de ruido, de colores y cariño. Ser abuela es distinto a todo, es volver a ser niña.

Y con este breve resumen traspasare dentro de poco mi década prodigiosa, la que recopila toda la música de mi vida, los miles de recuerdos vivencias y experiencias, este tiempo es el que mayor plenitud me aporta. La vida tiene matices pero se pueden mirar sin ira, cada instante que se filtra por mis poros tiene un valor incalculable, sonrió a las adversidades aunque alguna vez aun llore hacia dentro. Es un tiempo de cosecha y he desbrozado las malas hierbas para obtener unos frutos sanos que me nutran. Hago lo que me gusta y acepto cada amanecer como un regalo que me da la vida, me considero afortunada y rica, la mujer más rica del mundo ya que he conseguido conquistar un período de paz

6 comentarios:

Xiketä dijo...

Qué bonito, Amparo...
...me dejas sin palabras y con el corazón pleno...
Un beso muy grande!!!

Miguelo dijo...

vaya... q palabras mas intensas. me ha gustado mucho.

muak

ybris dijo...

Visto así, a grandes rasgos y casi en un instante la vida parece más sencilla de lo que en realidad fue.
Lo importante es que sientas que has llegado a la paz y que son muchos los regalos que la vida te ha dado.
Fíjate que incluso en lo pasado durante la ceguera (claro que leí el libro de Saramago:Me lo regaló Pilar con motivo del 34º aniversario de nuestra boda) encuentra uno motivos para descubrir la vida, los encuentros y los motivos para seguir viviendo.

Besos, veterana.

Anónimo dijo...

LA PAZ , EL MEJOR REGALO DE LA VIDA .
LEVANTO MI COPA (DE MOMENTO IMAGINARIA )POR ELLA Y POR TI
BESOS

Isabel Martín dijo...

Me siento afortunada de formar parte de tus décadas. ¿y con cuál te quedas? porque la verdad es que parece difícil elegir una, y las que tienen que venir pueden ser incluso mejores...

chin-chin.

Sasian dijo...

61 es un buen número...69 mejor..jejeje.
Has resumido en seis párrafos seis décadas...y de que manera!.
entre amores cumplidos, amores rendidos y amores contínuos...y dices que nos hablas de amores...se intuye más de lo que tú misma dibujas.
me pregunto sin embargo...¿qué pasó en los 30 que sólo una línea llenan?. Qué callarás que no sueltas?.
rebeldía, amor,batallas, pérdidas,...¿qué si no es la vida?.
traspasarás esa decada pero comenzarás el camino para una nueva, recopilando de nuevo canciones, amores, vivencias, triunfos, pérdidas, jubileo...nietos y riqueza..
Ah! una cosa...no te deseo ni por un momento que conquistes un periodo de paz...de serenidad y sosiego si. Pero de paz nunca...
un beso amiga.