2008/04/17 | By: Amparo

Rosario la Dinamitera




La miliciana Rosario Sánchez Mora, Rosario la Dinamitera, inmortalizada en uno de los poemas más conocidos de Miguel Hernández, ha muerto hoy en Madrid a los 88 años


La mujer dinamitera
La dinamitera manca que defendió Madrid

Nacida el 21 de abril de 1919 en Villarejo de Salvanés (Madrid), fue una de las primeras mujeres en alistarse en las milicias que combatieron en la Guerra Civil contra las tropas franquistas en la defensa de la capital española. Tenía sólo 17 años el 18 de julio de 1936, cuando se sublevó gran parte del Ejército.

Hernández, a los pocos días de llegar a Alcalá de Henares, en noviembre de 1936, tuvo conocimiento de que una miliciana de su batallón, llamada Rosario Sánchez Mora, Chacha, había perdido la mano derecha en unas maniobras mientras ayudaba a fabricar bombas y explosivos. Era la única mujer de la sección de Dinamiteros. Cuando estuvo ingresada en el hospital fue a visitarla el filósofo José Ortega y Gasset.

Miguel Hernández le hizo un poema y después la invitó a ir con él a la radio para leer unos poemas: "No sabía quién era Miguel, sólo sabía que me había hecho una poesía, pero eso lo habían hecho otros, incluso uno me hizo una caricatura", declaró Sánchez.

En 1939, antes de que Franco entrara en Madrid, Rosario partió a Valencia, se reunió con su padre (de Izquierda Republicana), y se dirigieron a Alicante para huir. Pero fueron detenidos. Su padre fue fusilado.

Condenada a muerte

Rosario Sánchez fue encarcelada durante el franquismo y condenada a muerte, aunque la pena le fue conmutada por treinta años de cárcel, de los que sólo cumplió tres. Ya en libertad, se hizo vendedora de tabaco.

En su célebre poema Rosario, dinamitera, Hernández, muerto en la cárcel de Orihuela (Alicante) en 1942, escribía de ella:

Rosario, dinamitera

sobre tu mano bonita

celaba la dinamita

sus atributos de fiera

bien conoció el enemigo

la mano de esta doncella

que hoy no es mano porque de ella

que ni un solo dedo agita

se prendó la dinamita

y la convirtió en estrella.

7 comentarios:

María Manuela dijo...

No sé de donde conocía este poema...
Me ha encantado saber algo más de ella. Qué personas y sobre todo qué mujeres!!!.
Si la hubieran dejado mandar...

Isabel Martín dijo...

Admiro a las milicianas.
Mujeres valientes.
Recuerdo que a ellas "los de siempre" las relegaron a otras faenas "más adecuadas".
Las quitaron de la primera fila, por eso se perdió la guerra.

Xiketä dijo...

Siempre han habido mujeres que han sido valientes como ninguna...es una lástima que ésta historia no sea contada y difundida como otras muchas.
Y su muerte no debería caer en el olvido de la historia.
Gracias por compartirlo con nosotros y por dárnoslo a conocer.
Besicos!

mia dijo...

amparo

últimamente me sorprendes

de tal manera,que sólo me queda

decirte que me dejas estremecida!

Profundas y casi ignoradas mujeres!

♥♥♥besos♥♥♥

tengo muchos nombres dijo...

amparo!
ampaaaarameee!!

;-)))

ybris dijo...

Descanse en paz, por fin, tan esforzada mujer.
En esa paz que la vida le negó tan injustamente.
Gracias por tu recuerdo y por ilustrar a los que nada sabíamos de ella más que el poema.

Un beso, Amparo.

Sasian dijo...

Una casualidad enigmática: el día que ella sale de prisión, muere Miguel Hernández.
Ella es la República, junto con
Con las milicianas republicanas Angelita Martínez, Consuelo Martín, Margarita Fuente y Lina Odena que fueron las primeras en irse al frente.
Un recuerdo solidario también para sus dos hijas.

Delicado post Amparo.
un beso