2007/04/11 | By: Amparo

Las tres virtudes

Gonzalo Anaya tiene 92 años, es maestro, ni profesor ni catedrático… el quiere que se le llame y se le considere maestro.

No es la primera vez que lo he escuchado en estos últimos años, ayer mientras esperábamos que comenzase a explicarnos que es enseñar, comentaba con algunos de los asistentes que ya es muy mayor y que quizás ya su capacidad estuviese algo más floja…su memoria, su rapidez de reflejos para contestar a las preguntas que se le formularon continúan estando tan en forma como la ultima vez que lo vi. Sus ojos brillan cuando habla y sus manos…sus manos también hablan.

Hizo verdadero hincapié en tres virtudes fundamentales para enseñar, SOL, TOL, RES.

Soy privilegiada, tengo la suerte de poder compartir después del acto la cena y el verdadero debate humano.

-Él sólo cena una sopa de ajo- nos dijo su acompañante-, como no estaba contemplado en la carta se eligió unas endivias roquefort y de postre tomaría un flan.

Lleva boina negra, como la que usaba mi padre, cuando le preguntamos por que siempre la lleva nos explicó que en honor a los republicanos que tuvieron que salir hacia el exilio ya que todos la llevaban.
-Vivo solo- me aclaró sin que yo le preguntara-

-¿Y a qué hora te levantas por las mañanas?

-¿Levantarme? Pues no sé, cuando me despierto; me acuesto a las seis o las siete de la mañana.

-¿Y qué haces hasta esas horas? ¿tienes Internet?
No tengo Internet, es algo a lo que no me he acostumbrado, compré dos computadoras y termine regalándoselas a mis nietos, suelo leer o escuchar música, también escribo, como cuatro cuartillas, después hago bicicleta, soy cliente del Corte Ingles, debo de ser el cliente más viejo que compra prendas deportivas.

Mientras charlaba y charlaba dio cuenta de su ensalada, de dos trozos de morcilla de Burgos, jamón patatas, calamares y un bollo de pan. Ya en los postres y mientras estaba dando buena cuenta a un trozo de pudín de vainilla con nata (no había flan) le pregunté…

-Gonzalo, ¿y que opinas de la monarquía?

-Él es tonto y ella muy lista- esa fue su respuesta -procuro practicar las tres virtudes, SOL, TOL, RES, y soy republicano-

La velada se hizo corta, creo que él estaba dispuesto a quedarse contándonos anécdotas hasta las seis de la mañana.

Yo añadiría tres virtudes más a este encantador personaje, sencillo, cariñoso y amable.

P.D. en homenaje a Gonzalo Anaya, a los republicanos que salieron al exilio, y los fueron enterrados con ella, el día de la clausura de las jornadas todos y todas portaremos boinas negras sobre nuestras cabezas.

6 comentarios:

Fernando dijo...

Existe la verdadera paz esa que te deja en el espiritu ser coherente con tus ideas...recordar es un acto hermoso cuando no se plantea abrir ninguna herida pero si pasar la mano por las cicatrices que nos ha dejado la historia....besos Gavina del alma...hay días que aunque tu no me veas estoy muy cerca.

ybris dijo...

Encantador Gonzalo Anaya.
Con algo más de solidaridad, tolerancia y respeto construiríamos un mundo considerablemente mejor.
Es una pena que a los republicanos se les exijan más que a los monárquicos.

Un abrazo a los dos de un republicano sin boina.

Enrique Sabaté dijo...

Pues yo pienso hacer mi próxima actuación con boina.No conozco a Gonzalo Anaya, disculpad mi ignorancia.

Salud.

ybris dijo...

Mi querida y madrugadora amiga.
No pierdas el tiempo escribiendo y borrando lo que quieres comentarme.
Me basta con que estés ahí y que te sienta al lado con un sencillo hola.

Besos

María Manuela dijo...

Entrañable y divertido.
Hay una cosa que no cuentas y me han contado por ahí. Después de los brindis creo que os comprometísteis a llevar una boina por la república.
Es un peligro taer invitados a este pueblo, recuerdo que la última vez nos comprometimos a ir a luchar por la revolución a Venezuela si era necesario...

rizossa dijo...

al final no nos pusimos las gorras.
ayer en la tertulia después de la clausura ya hablábamos de las próximas jornadas.
lo primero es buscar un tema.
se me ocurre la inmigración. la de la gente que se fue. la de la gente que viene. diferentes personas, idéntica meta.... la vida.
quizás ese sea un buen momento para ponernos las gorras... como homenaje.