2009/05/01 | By: Amparo

1º de mayo "in memoriam"

Relato de la ejecución por José Martí, corresponsal en Chicago del periódico La Nación de Buenos Aires (Argentina):

...salen de sus celdas. Se dan la mano, sonríen. Les leen la sentencia, les sujetan las manos por la espalda con esposas, les ciñen los brazos al cuerpo con una faja de cuero y les ponen una mortaja blanca como la túnica de los catecúmenos cristianos. Abajo está la concurrencia, sentada en hilera de sillas delante del cadalso como en un teatro... Firmeza en el rostro de Fischer, plegaria en el de Spies, orgullo en el del Parsons, Engel hace un chiste a propósito de su capucha, Spies grita: "la voz que vais a sofocar será más poderosa en el futuro que cuantas palabras pudiera yo decir ahora». Les bajan las capuchas, luego una seña, un ruido, la trampa cede, los cuatro cuerpos caen y se balancean en una danza espantable...
El Crimen de Chicago costó la vida de muchos trabajadores y dirigentes sindicales; no existe un número exacto, pero fueron miles los despedidos, detenidos, procesados, heridos de bala o torturados. La mayoría eran inmigrantes: italianos, españoles, alemanes, rusos, irlandeses, judíos, polacos y eslavos.

"cuando callen los hombres se levantaran las piedras"






Lo contó infinidad de veces mi madre que vivía un poco mas abajo, cerca de la casa blanca, (donde mi abuela me enseño siendo niña los impactos de cañones en la fachada cuando nos llevaba de paseo a lo que había sido su casa en las orillas del río Alfambra) decía que a veces se escuchaban lamentos de agonía que salían de aquel agujero.


Si alguna vez tomas la carretera de Zaragoza y ya has dejado atrás la ciudad de los amantes fija tu vista en la izquierda de la carretera, allí, en medio del páramo, en la llanura, podrás divisar algunas banderas republicanas o anarquistas y un monolito que señala el lugar donde se arrojaron más de mil personas, a veces después de asesinarlas y otras aun con vida, si decides parar veras un pequeño cercado donde familiares, amigos o camaradas recuerdan a los muertos, al lado, en un agujero que parece no tener fondo las voces continúan gritando a los que se acercan al borde para trasmitirles su historia y pedirles que no consientan que nunca mas se repita aquella atrocidad.

Hoy me habría gustado estar allí, como en otras ocasiones, como no ha sido posible les ofrezco este post y esta música “in memoriam"

"pozos de Caudé"

6 comentarios:

Caminodelsur dijo...

Hola Amparo, gracias por ilustrarnos en èste dìa.

¡A la sangre de cuantos debemos el presente!

Cariños

ybris dijo...

Imprescindibles recuerdos para un primero de mayo reivindicativo de tantos derechos conculcados.
No sabía de esa emocionante crónica de José Martí sobre las ejecuciones de Chicago.
Igualmente impresionante el relato que recoges de tu madre sobre esa fosa común de asesinados por la dictadura.
Será necesaria la memoria para que tales hechos nunca se repitan.
La música de Raimon y Serrat son un buen remedio contra el olvido.

Besos.

Isabel Martín dijo...

me disponía a escribir sobre ellos también algo...
me alegro de que te hayas adelantado, solo tú sabes decirlo todo tan bien.
estremecedor.

... y haremos que no se repita la historia
... y haremos que su memoria permanezca.

mia dijo...

Eres sublime amiga,

tú perteneces a la memoria

viva y legítima!

besos

Anónimo dijo...

NO ES QUE HOY LO VEA TODO NEGRO .
ES QUE LAS COSAS SON COMO SON .
LAMENTABLEMENTE ESTAS HISTORIAS SIGUEN OURRIENDO CASI A DIARIO .
CON DISTINTA MAGNITUD , EN DISTINTOS LUGARES DEL MUNDO , DE TU MUDO , DE MI MUNDO , DEL MUNDO DE TODOS.
LO SIENTO NO SOY NACIONALISTA , NO PUEDO DEJAR DE VER (BUENO...,NO LO SIENTO )
SEGUIREMOS INTENTANDO !HACER!
NOS VEMOS

carlos dijo...

decia el CHE que la unica lucha que se pierde es la que se abandona, y que verdad,se van abandonado las ideas, los recuerdos y con ello la dignidad. Esta a la vista que el mundo a retrocedido en los derechos a las personas, no te fusilan ya con balas, ni te ahorcan en cadalzo, te quitan la libertad de otra manera, de a poquito te van cocinado en una olla y vos ni cuenta te diste.